Discusiones sobre el Estado laico en México

En las semanas recientes, el carácter secular del Estado mexicano ha sido puesto nuevamente a discusión a propósito de un par de sucesos en la arena política.


Por un lado, el Partido Encuentro Solidario fue avalado sobre la base del antiguo Partido Encuentro Social (PES), a pesar de que en 2019 perdió el estatus como instituto político al no alcanzar 3% de la votación en los comicios electorales.


¡Acto de resucitación anunciada!


Tal cual Lázaro resucitado por el Instituto Nacional Electoral (INE), la organización política –con una conformación visible de actores e intereses religiosos– parece haber alcanzado la anhelada aprobación para participar en las votaciones futuras, cargando con un par de acusaciones en el camino: el servir como partido satélite del gobierno en el poder; y, asimismo, de representar un “atentado” al Estado laico: en palabras del consejero Ciro Murayama, “Los grupos evangélicos tienen toda la legitimidad de existir en un Estado laico para salvar almas, no para pedir votos y llegar a cargos de gobierno”.


Por otro lado, el video difundido por el Gobierno Federal, como parte del segundo informe del presidente López Obrador, fue vetado por el Tribunal Electoral después de que el INE lo considerara una expresión que hace uso de “símbolos o imágenes de carácter religioso”.


En el documento visual, el mandatario mexicano camina hacia la cámara por los jardines del Palacio Nacional, mientras asegura: “Los conservadores sostienen que estamos llevando al país al comunismo. El papa Francisco ha dicho que ayudar a los pobres no es comunismo, es el centro del Evangelio”. Un día después, el presidente mostró su desacuerdo con la prohibición, recordando que un mandatario anterior (Felipe Calderón), había “comulgado” como creyente durante la visita del papa Benedicto XVI, sin ninguna consecuencia o crítica.


El papado representa un dolor de cabeza para los gobiernos mexicanos, ahora y siempre.


La discusión de los límites legales de la laicidad mexicana y las visitas (y cercanías) con los principales jerarcas católicos son temas centrales que suelen despertar un debate importante en la opinión pública.


Una mirada a las búsquedas referidas sobre el concepto de lo “laico”, “laicismo” y “laicidad” en México en los últimos 14 años en Google Trends, demuestra que la búsqueda ha sido especialmente frecuente en febrero de 2010, agosto de 2011, marzo de 2012, y febrero de 2016. ¿Qué eventos precedieron o secundaron el hambre secular en las búsquedas virtuales durante esas fechas en México?



En el año 2010, el pico de investigaciones sobre lo laico debió estar asociado con la reforma al artículo 40 constitucional con la intención de agregar a los atributos de la República Mexicana la definición de “laica”. Esta modificación tuvo la intención de frenar cualquier intención con objetivos religiosos en los asuntos públicos (sobre todo de la Iglesia católica), desde la promoción de actitudes morales hasta la negación de acceso a derechos o recursos estatales. Dos modificaciones adicionales se realizaron sobre el artículo citado en 2012 y 2016.


Para 2011, el interés pudo estar centrado también en otro debate constitucional: la reforma al artículo 24. De acuerdo con el sociólogo Bernardo Barranco: “En diciembre de 2011, con el apoyo de la Iglesia, del PRI y de nuevo el PAN [el presidente Felipe Calderón] promueve reformar el artículo 24 constitucional sobre la libertad religiosa… La versión original de la reforma eran sustanciales concesiones a la Iglesia en materia comunicativa, política y educativa”. Sin embargo, su versión final solo tuvo la incorporación de dos “derechos”: el de libertad de convicciones éticas y el de libertad de conciencia, que algunos expertos sugieren puede contribuir a la “inseguridad jurídica”.


El debate sobre la enmienda a los artículos constitucionales continuó hasta el año siguiente, sin embargo, para marzo de 2012, el evento que posiblemente profundizó la indagación laica fue la visita relámpago del papa Benedicto XVI a Guanajuato, uno de los estados más católicos en México. De acuerdo con las autoridades eclesiásticas, la visita del jerarca tuvo la intención de diseminar un mensaje “en defensa de la familia, la vida y las libertades fundamentales, valores no negociables”, y al mismo tiempo apoyar a la libertad religiosa que se debatía en los artículos constitucionales.


Con la llegada del papa Francisco al mando de la Iglesia Católica y su eventual visita a México, la laicidad fue nuevamente puesta en tribuna. El encuentro con el papa marcó la agenda durante el mes de febrero de 2016 y a decir de algunas voces, como la del investigador Fernando González, la reunión significó la “renuncia” al Estado Laico: “Pasamos de una laicidad anticlerical hacia una laicidad aconfesional, que nos ha costado siglo y medio, sangres, dos guerras, etcétera”.


Después de cada visita papal a México o durante los debates constitucionales sobre los límites del espectro religioso suele regresar a la discusión pública la definición sobre la laicización mexicana: ¿somos “de verdad” un Estado laico?


La profecía de la extinción de lo laico abreva sobre todo de una definición de secularización asertiva, cuyas últimas consecuencias derivarían en un anticlericalismo en la esfera pública; mientras que en el otro extremo, los actores religiosos suelen abogar por una definición de secularización pasiva, con ciertas permisiones que no contravengan las garantías legales que establecen los tres preceptos básicos de la laicidad: 1) el respeto a la libertad de conciencia; 2) la autonomía de lo político frente a lo religioso; y, 3) la garantía de igualdad y la no discriminación.


Al exterior, el modelo mexicano de laicidad suele ser clasificado como un secularismo asertivo, como consecuencia de su propia historia de lucha contra la hegemonía de la Iglesia Católica, sin embargo, en la vida cotidiana las manifestaciones religiosas tienden a incrementarse, ya sea de la mano de movimientos conservadores o incluso de la desacralización de íconos religiosos para el apoyo de movimientos progresistas.



Tómese como imagen representativa las protestas recientes del grupo de ultraderecha mexicana (FRENA) que han sido acompañadas de acciones religiosas como sacerdotes católicos realizando confesiones en la vía pública, rosarios en voz alta realizados por los manifestantes sobre las calles del centro de la Ciudad de México, así como pancartas de la Virgen de Guadalupe donde se dice que ella (la virgen) derrotará al Presidente mexicano. Todo ello a su vez que el artículo 24 expresa con claridad que “los actos religiosos de culto público se celebrarán ordinariamente en los templos y los que extraordinariamente se realicen fuera de estos recintos deberán apegarse a lo que sujeta la ley reglamentaria”.


¡Vaya herejía legal!


11 vistas
Especialistas
Conoce a los especialistas en el estudio del fenómeno religioso que escriben en el blog del #LOFRSC 
Ciclos
Encuentra todas las conferencias de nuestros ciclos anuales y los diálogos sobre novedades editoriales desde el 2016
Blog
¡Cada semana encuentra nuevas entradas de especialistas invitados! 
Comenta y comparte en tus redes sociales
Invitaciones
Encuentra invitaciones y convocatorias sobre los estudios del fenómeno religioso y ¡envíanos la tuya para publicarla!

#LOFRSC

  • Facebook
  • Twitter
  • Grey Twitter Icon
  • Grey Facebook Icon