Religión popular en las calles. La última nota desde Buenos Aires.

Actualizado: feb 20

Uno de los pretextos que tuve para conocer las calles de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), fue la búsqueda de espacios de devoción públicos a San La Muerte, partiendo del consejo metodológico de Becker, supuse que trabajaría por analogía, es decir, que empezaría la investigación, como lo hice al acercarme al Culto de la Santa Muerte, en la Ciudad de México (CDMX); yendo a los altares públicos y conocer qué era lo que ocurría ahí. Al iniciar con este proceso en la CABA, me di cuenta que la cosa no era sencilla, ya que en las calles de esa hermosa y húmeda ciudad, no eran tan visibles las expresiones religiosas populares en los espacios públicos, o al menos eso fue la impresión en mis primeros días de tránsito con los porteños, quienes parecieran distintos a otros latinoamericanos, en gran parte por el fenotipo europeo que tienen, sin embargo, en ellos también está presente y viviente la cultura latina.



Los limites polares de la CABA


Cerca de uno de los barrios en lo que viví, había una Santería, así le nombran a los locales o negocios donde venden diversos artículos esotéricos y religiosos. Al menos había dos tipos de santerías, aquellas en las que venden principalmente productos relacionados a la religión católica; y las santerías en las que vendían otro tipo de productos, relacionados con otras prácticas religiosas como: las de la religiones afro, new age, curandería. Además entre los productos uno podía adquirir figuras de diversos santos: San Cayetano, San Jorge, Sansón, Gauchito Gil, San La Muerte; vírgenes muy veneradas en el país como la de Lujan o incluso, la trasnacional Virgen de Guadalupe.


En medio de esa variedad de productos, sostuve una charla con el encargado de dicha santería, al cual le pregunté sobre los productos relacionados con San La Muerte, él me señaló que tenía figuras hechas con hueso, las cuales eran escazas en otras santerías; además hizo énfasis en el éxito que tenía la venta de productos relacionados con San La Muerte y el Gauchito Gil, ya que eran de los más demandados por la gente. “Mira si vos le ponés ese precio (4 mil pesos argentinos) a la imagen que tengo de San Jorge, ni empedo se vende, pero si se lo ponés a una figura del Gauchito seguro habrá quien la compre”; para el vendedor, estos santos son lo que actualmente tienen más demanda, incluso más que la imagen del papa Francisco. Esto se debía a que le responden a distintos públicos, en ese momento me comentó una diferencia interesante, “Vos sabés que aquí tenemos dos equipos de fútbol importantes: el Boca y el River, algo así pasa con esos santos, el Gauchito es más para creyentes más tipo River y San La Muerte más para el Boca”.

Esa no era la primera vez que escuché esa polaridad, la cual se puede ver en la realidad de otras maneras, ya que espacialmente, el norte de la CABA tiene zonas con mejores condiciones económicas que las que suele haber en el sur; ahí mismo se encuentra ubicado el estadio “Monumental” o la cancha del equipo River Plate, que desde la percepción de algunas personas, su público es de gente “cheta, careta” palabras que designan a personas de posición económica elevada y que hace ostentación de ello. Mientras que en la zona sur de la CABA, las condiciones económicas en algunas zonas, sobre todo en aquellas que son limítrofes con la Gran Buenos Aires, no son tan favorables en contraste con las del norte. Ahí se encuentra construido el estadio de la Bombonera, sede del equipo de fútbol Boca Juniors. Desde la percepción de algunas personas, este equipo es más para los Villeros, la gente humilde.



Haciendo juicios subjetivos, esas diferencias polares, percibidas por muchas personas, se vuelven reales cuando uno tiene la oportunidad de caminar en ambos polos, ya que al menos en mi experiencia, la parte norte en algunas zonas como: Palermo, Recoleta, la arquitectura de los edificios y las calles despiertan la sensación de vida europea; incluso en las maneras en las que te atienden en las cafeterías famosas y tradicionales de esos barrios, en las que te sirven las bebidas en copas; o las confiterías, cuya fabricación y venta de “tortas” o pasteles, facturas, masas suaves, proviene de una tradición francesa e italiana.

Mientras que al caminar por la zona conocida como La Boca, al sur de la ciudad, se encuentra una de las áreas turísticas más visitada, las calles “de caminito”, en donde se localizan construcciones de las viviendas erigidas por los primeros migrantes, conocidos como conventillos; éstas se conforman de un terreno en el que hay cuartos edificados y un patio central que los nuclea (muy parecido a las viejas vecindades de la CDMX) con paredes exteriores de láminas pintadas de colores llamativos, que dan un efecto agradable a la vista de los turistas. Pero más allá de esa zona turística, se perciben calles solitarias o incluso espacios viejos que han sido rehabilitados como zonas culturales, por ejemplo la Usina de Arte. Otra de las cosas que cambian en esa zona, es la presencia del comercio informal, puesto que hay personas que venden choripanes en los patios de sus casas o alguno que otro carrito con termos y café.


En cuanto a la presencia de expresiones de religiosidad en el espacio público, al norte, no es frecuente encontrar altares o ermitas de algún santo construidas sobre la calle, si acaso en algunas verdulerías había pequeños altares religiosos, cabe resaltar que muchos de estos comercios, son administrados por peruanos, quienes al ritmo de cumbias ofrecen productos típicos de su país. Sin embargo en la zona sur, además de las verdulerías, encontré altares y ermitas construidas sobre la calle, por ejemplo, en la Boca hay un pequeño altar dedicado al Gauchito Gil, junto a un descuidado altar de San La Muerte; según los vecinos de la zona, se quitó el altar del santo, porque era proclive a que algunos jóvenes guardaran y consumieran drogas ahí.




A la vuelta del altar del Gauchito, esta una santería, en la que principalmente hay venta de productos dedicados a las religiones afro, además de otros productos como en la que estaba cerca de mí barrio. Gracias a las personas de esa santería, logré el contacto de una familia que vivía en un conventillo, no de los turísticos, sino de los que son habitados por viejas familias asentadas ahí. En el patio del conventillo, las familias que lo habitan, construyeron un altar dedicado a San La Muerte y uno dedicado a Yemayá, los altares fueron colocados como una forma de agradecimiento por la resolución de problema de salud, en la que se atribuyó la intervención de San La Muerte.





Altares callejeros


Las caminatas por la Ciudad me permitieron al menos ver que en las calles de la CABA, quizás las expresiones públicas de la devoción a San La Muerte no eran muchas; pero de manera constante, me encontré con murales o pequeños altares callejeros. Me pareció que mi atención estaba focalizada en localizar expresiones de esa devoción, por lo cual la veía frecuentemente, o también eso pasaba porque de alguna manera, la vida religiosa en la urbe no puede dejar de estar presente en las calles; por más regulado que este el espacio público, los creyentes encuentran maneras de mostrarse y hacerse visibles.


Si bien la visibilidad de la devoción a San La Muerte en las calles no era habitual, su compañero de altares, el Gauchito Gil, tenía de alguna manera más presencia, puesto que está más aceptado y menos criminalizado que San La Muerte. Aunque no quiere decir que los altares públicos del Gauchito estuvieran por todos lados, más bien, se pueden ver con más frecuencia en las orillas de la Ciudad, por ejemplo en la costanera Norte o en el las zonas limítrofes con la Gran Buenos Aires.


Al menos pude ver estos tipos de altares dedicados al Gauchito Gil: los altares de vías y los altares de comercios. Los altares de las vías son edificados cerca de las vías de tránsito vehicular o de los trenes, ya que suele asociarse al Gauchito como un protector en los viajes. Por ejemplo, cuando uno va a la provincia de Corrientes, en donde se encuentra el altar principal del Gauchito, los devotos dicen que si tu trayecto de viaje, te lleva por la zona del altar, tienes que bajar a saludar al Gauchito para que te proteja en el viaje, de lo contrario podrías tener algún percance. Con esa misma lógica, muchos de los altares que me encontré en la CABA, estaban cercanos a las vías del tren. Por ejemplo, en las carreteras se pueden ver altares construidos dedicados al Gauchito. En una ocasión que visité la Ciudad de la Plata, un colega me llevó a ver uno de los altares del Gauchito que estaba cerca de su casa, pero estaba construido sobre las orillas de la carretera. El altar era muy visible por las banderas rojas con la imagen del Gaucho en el centro, algunas con agradecimientos, otras con oraciones. Además al acercarnos al altar, aseguré a mí colega, que seguramente dentro del altar estaría una imagen de San La Muerte; pues en la devoción actual, se dice que el Gauchito Gil tenía como protector al San La Muerte, por lo que la gente que pone un altar al Gaucho, al lado pondrá una figura del Santito, tal cual, así estaban las figuras puestas en ese el altar de vía.




Otra cosa interesante en estos altares callejeros de vía, era, que en algunos, además del altar dedicado al Gaucho, había murales colocados sobre las paredes que lo albergaban, pero esos murales no sólo eran del santo, sino que había pintadas imágenes de personas fallecidas; como una especie de mural mausoleo, en el cual estaba pintada la cara de la persona, con su nombre, fecha de muerte y algunas dedicatorias. Esto lo pude ver en uno de los altares que vi sobre el barrio de Almagro en la CABA y otro de los altares que encontré en la zona de la villa 20-21 en Barracas.



Por otra parte, los altares de comercios, son aquellos que sueles ser colocados afuera o dentro del establecimiento comercial. En lugares visibles en la mayoría de ellos. Localizados espacialmente ya sea en la entrada o en un área cerca de la caja, que es donde las personas suelen asociar que estarán protegidas por el santo. Pero la protección no sólo es por posibles robos, sino que además, el altar les dé más posibilidades de éxito en la venta de los productos. En las caminatas por la Ciudad en la Costanera Norte, muy cerca al aeroparque, se encuentra un club de pescadores y a lo largo del malecón hay pequeños locales que venden comida rápida como: choripanes, bondiolas, hamburguesas. Uno de esos locales de comida se llama "El Gauchito", el cual tiene una escultura grande del Gauchito Gil y al lado, un pequeño altar dedicado al mismo santo. Al acercarse uno puede ver en el interior, veladoras, fotografías y figuras del Gauchito Gil y San La Muerte. En otra zona muy concurrida, en las reservas ecológicas de Puerto Madero, también hay venta de comida rápida y si uno mira con detenimiento, algunos locales tienen figuras de santos, entre los cuales resaltan las figuras del Gaucho Antonio Gil.




Para finalizar, considero que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no tiene la misma vitalidad religiosa popular en los espacios públicos, como sucede en la Ciudad de México, donde constantemente se pueden ver altares callejeros dedicados tanto a santos católicos, como a santos alternos. Lo cual no implica que no esté presente esa vitalidad religiosa entre los habitantes de la CABA, más bien tiene otras formas de manifestarse, siendo de alguna manera clandestina. Especulando un poco, creo que en años venideros las expresiones publicas de religiosidad popular en esa ciudad, serán más frecuentes y más visibles, sobre todo porque las polaridades Norte-Sur, están de alguna manera alteradas por los cambios culturales que se viven actualmente.



Especialistas
Conoce a los especialistas en el estudio del fenómeno religioso que escriben en el blog del #LOFRSC 
Ciclos
Encuentra todas las conferencias de nuestros ciclos anuales y los diálogos sobre novedades editoriales desde el 2016
Blog
¡Cada semana encuentra nuevas entradas de especialistas invitados! 
Comenta y comparte en tus redes sociales
Invitaciones
Encuentra invitaciones y convocatorias sobre los estudios del fenómeno religioso y ¡envíanos la tuya para publicarla!

#LOFRSC

  • Facebook
  • Twitter
  • Grey Twitter Icon
  • Grey Facebook Icon