Virgen Gaucha del mate y la sacralización de la costumbre

Actualizado: ene 13

La nota que les comparto, surge de una visita que realicé a la casa de un colega en Buenos Aires, quien tenía un altar dedicado a la “Virgen del Mate”, en el patio de su casa, la cual llamó mi atención, pues me pareció interesante ver, cómo una costumbre de convivencia, pasó por un proceso de sacralización, lo cual, trataré de mostrarles, puesto que en Argentina como en los países aledaños: el sur de Brasil, Uruguay y Paraguay; se da la costumbre de tomar yerba mate, así mismo, esa costumbre se representó en la imagen de una Virgen que incluso recibió cierto reconocimiento por las altas jerarquías de la Iglesia Católica.


Cebar el mate


A pocos días de estar en tierras argentinas asistí a la casa de un colega llamado Nicolás, al cual le iba a dejar unos dulces que me encargo de México, su invitación captó mi atención pues me escribió “vení a casa y nos tomamos unos mates”. ¿Unos mates? ¿Qué es eso de tomar mates? Ésta fue una de las primeras costumbres que aprendí en las tierras argentinas; ya que en las calles, es muy común ver a personas que cargan su termo y el mate lleno de yerba; no se diga en los supermercados en los cuales hay una sección específica para la venta de distintas marcas de yerba, incluso, hay saquitos con “yerba cocida”; de igual manera la venta de las materas es muy común en varios sitios, las hay de madera, de metal, de calabaza, palo santo, vidrio, plástico; así como una gran variedad de pajillas de metal con distintas formas y tamaños. Además de una diversidad de termos de todos tamaños y funciones. En fin, todo un mercado de productos que giran en torno al consumo del mate.

El mate es una infusión que se elabora con hojas de yerba mate, este se consume amargo o con azúcar, así como su variante de bebida fría que se llama “tereré”. De esta manera beber mate forma parte de las tradiciones principales en Argentina. Lo interesante, que esta bebida no se consume solo por sed o por sus propiedades, sino que para los argentinos, tomar mate implica reunión de pares ya sea amigos o familiares.


Nicolás y otras personas me comentan que el mate no lo beben solos, siempre lo toman con alguien, por lo que interpreto, que beber mate es una manera de materializar vínculos entre propios y extraños. Esto lo pude comprobar cuando tuve una reunión con .una familia de promeseros de San La Muerte, ese día conocí la casa de la promesera y me presentó a su familia. Mientras servían la comida, me ofrecieron tomar mate, para eso, la mamá de la casa optó por ser la “cebadora”[i] ya tenía listo el termo con agua caliente y le agregó un poco de edulcorante; en la mesa estaba preparada la yerba mate y cuando comenzó la charla, la mamá sirvió el agua caliente para hacer la infusión, en ese momento me comentaron que no me darían la primera infusión, pues me iba a saber muy amarga, que me tocaría hasta la tercera o la cuarta. Por lo que asenté con la cabeza y mientras, miraba cómo preparaba la infusión, pasándola a cada uno de los que estábamos presentes, todos tomando de la misma matera, con la misma pajilla.


Ese pequeño gesto me hizo pensar, en cómo esa manera de servir y compartir el mate, no pasa por una idea de sepsia, en la que cada quien debería tomar con su propio recipiente y no compartir la misma pajilla para evitar algún tipo de contagio, no, para nada, una bebida de mate no se rechaza por higiene, ya que puede ser un gesto de descortesía; en el caso de un extranjero esto es algo flexible, ya que algunos que no pertenecemos a las tierras del mercosur, no tenemos la costumbre de tomar mate. Pero aplicando la regla de “a donde fueres has lo que vieres” opté por no pensar en la idea séptica individualista, de que cada quien tome de su propio recipiente, al contrario, tomé el mate junto con todos, me pude percatar que beber mate de eso se trata, de compartir y literalmente se comparte el mismo recipiente y la misma pajilla entre todos, sin diferenciar a nadie, más que a los que no tenemos la costumbre.


El cuadro de la Virgen Gaucha del Mate


Al platicar con algunas personas en Argentina y preguntarles si sabían de la existencia de la Virgen del Mate, la mayoría no tenía idea de su existencia; al indagar en otras fuentes, me encontré que esta virgen es una representación en una pintura realizada al menos por dos pintores, la primera por Pedro Segundo Olmos, quien en 1985 hizo el cuadro: “La Virgen del Mate”.




Esta representación fue elaborada en Chile, se puede apreciar a una mujer con la indumentaria de una campesina, con un niño en los brazos y el mate. Posteriormente una pintora de nombre María Inés Rosñiski presentó la imagen de “Nuestra señora Gaucha del Mate”, algunos datos interesantes sobre esta representación de la Virgen son los siguientes:

El reconocimiento que otorgó el Papa Juan Pablo II el primero de mayo de 1993, donde expresó la bendición apostólica a la Señora Gaucha del Mate. Después en el año del 2001 al sur de Entre Rios, una de las provincias de Argentina se presentó en una festividad nombrada como: “Matencuentro”; ahí se presentó una efigie de “Nuestra señora Gaucha del Mate” inspirada en la pintura de María Inés, en la que se representa a una mujer campesina, vestida con la ropa típica de la región, con un peinado de trenzas, con un brasero y cebando el mate (una acción previa para ofrecerlo)




Más allá de las representaciones


En general podemos ver el poder que tienen las imágenes, en relación a la representación de una costumbre y los distintos significados que adquieren. Uno de ellos, es la sacralización, ya que esta representación de la Virgen es vista en algunas regiones de la provincia argentina como una advocación que entra en el imaginario mariano que forma parte del catolicismo. Otro de los significados que logra, es la de representar (en una especie de actitud totémica) al mercosur, ya que algunas personas que conocen a dicha virgen, consideran que ella debe ser “Nuestra señora del Mercosur” ya que es en esta región donde se da el mayor consumo de esta yerba. Finalmente se puede ver que la representación de la Gaucha del Mate, alude al poder que tiene la yerba mate en relación a los vínculos que se generan entorno a su consumo, de alguna manera, la persona encargada de cebar la yerba, es quien genera la dinámica de la red de vínculos (tal cual está representada en la efigie). En fin, es interesante ver las diversas maneras en las que la costumbre del “mate” se materializó en una representación religiosa, pero, paradójicamente, esa costumbre tan cotidiana, en su forma sagrada, no está tan habituada en el imaginario religioso de los argentinos, quizás lo sea para otras regiones en el mercosur.




[i] Cebador es la persona que se encarga de preparar el mate, su función parte, desde servir la hierba, tener caliente el agua para servirla en el termo (a veces se le sirve azúcar u otro tipo de edulcorante) y de esa manera, una vez que tiene todo listo, el cebador sirve las cargas de agua caliente al mate y la pasa a cada uno de los integrantes del grupo reunido, así el paso del mate va del cebador a una persona, de una persona al cebador y así sucesivamente.

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